Mantener una cultura y valores empresariales sólidos es uno de los pilares de una empresa fuerte, rentable y exitosa a largo plazo. Por mucho que crezca o por metas y objetivos que vaya consiguiendo, no hay compañía que pueda olvidarse de aquellos valores y creencias sobre los que se fundó y que han construido las relaciones entre los miembros de la organización, sin que ello tenga consecuencias nocivas para la empresa. Sin una cultura corporativa sólida, lograr un crecimiento sostenible es una quimera.
Por todo ello, hoy profundizaremos en aquellos puntos o prácticas que debemos tener en cuenta para mantener una cultura corporativa sólida a medida que la organización crece, escala puestos en el mercado y en consecuencia, aumenta su plantilla.
Una comunicación eficaz
Dentro de cualquier empresa la comunicación juega un papel fundamental. Los líderes de la organización deben ser capaces de comunicar con palabras y con su trabajo y comportamiento, de manera que el resto de empleados conecten con él y con los valores y propósitos de la compañía. En este sentido, la cultura corporativa debe ser el nexo de unión que alinee a todos los miembros de una organización hacia un propósito común: el éxito de su empresa.
Para conseguirlo, debemos contar con unas vías de comunicación abiertas para todos y cada uno de los empleados, independientemente del puesto que ocupen. Así conoceremos sus necesidades y podremos diseñar estrategias que les permitan seguir vinculados a los valores que les atrajeron al puesto de trabajo y al objetivo último de generación de valor de la compañía.
Este proceso se complica a medida que una compañía crece. Es por ello que es especialmente importante en estos casos establecer medidas que garanticen que los empleados se sienten escuchados, vinculados y valorados.
Coherencia
Si la comunicación de tu empresa es eficaz, todos tus empleados tendrán claros los valores que sustentan la cultura empresarial de tu compañía y podrán actuar en consecuencia. Éste sería el primer paso para garantizar la solidez de dicha cultura pero ni mucho menos el único. La coherencia es la clave para mantener a tus colaboradores alineados con tus objetivos. Si ven que la empresa no está actuando de acuerdo con los valores que proclama, perderán la confianza en ella y en sus propietarios y tanto la cultura empresarial como el compromiso del equipo se debilitará.
Fomento de la colaboración y el trabajo en equipo
Cuando el crecimiento es muy rápido se puede dar que los empleados trabajen sin una organización clara e incluso que dejen de colaborar entre sí. Sin embargo, si quieres mantener y consolidar ese crecimiento, es fundamental fomentar la colaboración y el trabajo en equipo y con ello construir una cultura empresarial sólida.
A través de las actividades en equipo o los equipos interdisciplinarios para proyectos específicos, los empleados aprenderán a trabajar juntos y se sentirán parte de un equipo más grande y alineado con unos mismos objetivos.
Fomento de la transversalidad
Toda aquella estrategia que afecte a la creación o mantenimiento de la cultura corporativa se debe aplicar de manera transversal a toda la organización. Se trata de alinear a todos sus miembros hacia una misma visión y unos objetivos comunes. Debemos generar un ambiente propicio y tomar las medidas necesarias para que todos y cada uno de los miembros de la compañía se comprometan con sus valores.
A medida que crece la empresa, el departamento de recursos humanos debe ser capaz de adaptar los procesos al nuevo tamaño de la organización. En este sentido, establecer mandos intermedios, capaces de organizar y entender las necesidades de los miembros de todos y cada uno de los niveles de la compañía, es fundamental para fomentar el compromiso y el sentimiento de pertenencia a un proyecto común.
Valores presentes en las contrataciones
La coherencia, de la que ya hemos hablado anteriormente, es especialmente importante cuando crece una empresa y se complican los procesos de contratación. Se trata de la mejor arma para evitar que a medida que crecemos la cultura corporativa se desvíe de la que hemos plateado estratégicamente. Por tanto, debemos hablar de los valores empresariales a lo largo de todo el proceso de contratación.
Además, si ponemos el propósito de la entidad en el centro de todo este proceso, serán los propios candidatos quienes se autoeliminen si sienten que no encajan en el proyecto y nos será mucho más fácil dar con el candidato adecuado. Los procesos de selección deberán facilitar la demostración tanto de los valores como de los conocimientos o las habilidades que buscamos en los futuros empleados.
Revisa la cultura de tu empresa
Para mantener una cultura corporativa sólida durante las diferentes etapas de vida y crecimiento de cualquier empresa, deberemos establecer indicadores de éxito, cuantitativos y cualitativos, que nos ayudarán a detectar posibles desviaciones. En este sentido, implementar manuales de procedimiento evitará las malas interpretaciones, que se multiplican de manera directamente proporcional al aumento de empleados que dependen de una decisión empresarial.
Estos manuales nos ayudan a descubrir todo aquello que no está alienado con las expectativas, valores y objetivos de la organización y así poder eliminarlos, rectificar o cambiar, sin poner en riesgo a todos los miembros y a la empresa.

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies